Si algo me gusta de la industria automotriz, es que jamás se detiene. Y ese espíritu de avance, de innovación y de mejora constante, es algo que la marca Kia ha sabido usar a su favor para ser cada día más competitiva. En 2021, el nuevo Kia K5, es prueba concreta de esta realidad.
A lo mejor usted recuerda el Kia Optima. Un sedán mediano, que supo capturar la atención en un muy disputado segmento. Pues bien, el Kia K5 es el modelo que viene a reemplazarlo.
Su estilo exterior es más imponente y atractivo. La parrilla delantera es ancha y delgada. Se extiende hacia la estructura del faro y del capó, dándole un carácter propio. Viéndolo de costado, las líneas laterales le dan dinamismo y continuidad. Es uno de esos vehículos en los que hay impacto visual y diferenciación.
La nueva identidad del K5 comienza con plataforma avanzada de tercera generación, N3, que será la base para futuros modelos de la marca coreana. Es una plataforma más larga, más baja y más ancha (si la comparamos con la anterior). Eso permite un perfil más agresivo y un centro de gravedad más bajo, que acaba permitiendo un manejo más emocionante y divertido.
Este Kia K5 cuenta además con una geometría de la suspensión optimizada, para un manejo más deportivo, que al mismo tiempo ofrece capacidad de respuesta más rápida y mayor estabilidad.
En la parte posterior, destacan los escapes cromados dobles (GT Line y GT), las luces con “guiones” LED y en el conjunto de este diseño destacan las llantas de aleación que pueden ser de 16, 18 o 19 pulgadas.
El interior, también sorprende. Se nota el cuidado que han puesto en el diseño, sencillo, práctico, funcional y amigable. Ciertamente hay tecnología a bordo, pero su presencia lejos de complicar la vida, la hace más llevadera. Todo está donde debe estar. No hay sorpresas que nos hagan perder tiempo.
Llama la atención también, la adecuada distribución del espacio, que hace que la cabina se sienta más amplia de lo que es.
Los asientos delanteros brindan un buen soporte -ese punto medio entre firme y mullido- que invita a viajar por carretera. La segunda fila de asientos, ofrece espacio para las piernas, aunque por la caída del techo pudiese ser un poco menos cómodo para alguien alto.
El Kia K5 cuenta con tecnología Bluetooth, sistema de audio AM/FM/HD. En el volante encontramos controles de audio, teléfono manos libres y control de velocidad crucero. Y por cierto, el volante es telescópico y se le puede ajustar la altura.
Los materiales son suaves al tacto y las terminaciones están bien logradas. Dependiendo del modelo, la oferta incluye tapicería en color rojo, toques cromados y en madera sintética, tanto en el panel central como en los laterales de las puertas. Existe también la posibilidad de contar con techo panorámico.
Hay que destacar que se trata de una cabina silenciosa. Eso, sumado a una suspensión que absorbe bien las irregularidades del camino, logra que cada viaje sea placentero. Es un sedán fácil de manejar, es dócil, y se comparta muy bien tanto en la aceleración como en las frenadas de emergencia. La trasmisión es suave y apenas perceptible, y la potencia -varía el motor según el modelo-, es más que suficiente para adelantamientos en carretera o para salir de algún apuro.
En la cabina hay espacios para colocar objetos pequeños, apoyar el móvil -lo que incluye el área para recargarlo- y llevar bebidas. El maletero ofrece 16 pies cúbicos de espacio -algo mas que el promedio en el segmento- y la apertura que ancha y baja, ayuda a la hora de subir o bajar equipaje.
Kia K5 2021 cuenta con una pantalla táctil de ocho o 10,25 pulgadas dependiendo del modelo del que hablemos. En mi modelo de prueba, tuve la de 8 pulgadas, que respondió muy bien a los comandos.
Este vehículo ofrece también Apple CarPlay y Android Auto (estándar) y cargador inalámbrico para el móvil. ¿Otra ventaja a bordo? ¡Cuatro puertos USB! (dependiendo del modelo).
El Kia K5 2021 se ofrece en cinco niveles LX, LXS, GT-Line, EX y GT. Estándar, Front-Wheel Drive y opcional en los modelos LXS y GT-Line, AWD.
Las opciones de motor son dos: Un turbocargado GDI de cuatro cilindros y 1,6 litros que entrega 180 caballos de fuerza y 195 libras por pie de torque y un turbocargado GDI + MPI, de cuatro cilindros y 2,5 litros que brinda 290 caballos de fuerza y 311 libras por pie de torsión.
El modelo LX es el básico. Su motor es el turbocargado de cuatro cilindros y 1,6 litros. Calza llantas de 16 pulgadas, cuenta con luces LED, control dual de temperatura en la cabina, tapicería en tela, pantalla táctil de ocho pulgadas. En este nivel, la transmisión es automática, de ocho velocidades. Es compatible con Apple CarPlay y Android Auto y un sistema de audio de seis parlantes.
En materia de seguridad, este vehículo cuenta con sistema de alerta de colisión frontal inminente y frenado de emergencia; sistema de apoyo para mantenerse en el carril de manejo y sistema de alerta que detecta y avisa cuando el conductor está desatendiendo el manejo por fatiga.
El modelo LXS, suma a la oferta anterior, acceso y encendido sin llave, la posibilidad de abatir las butacas posteriores (60/40) y en términos de seguridad incorpora el sistema de arte de tráfico en punto ciego, el sistema de trafico posterior cruzado y un sistema de alerta para que los pasajeros de la segunda fila puedan bajarse con seguridad del coche; este sistema, emite una alerta si detecta la presencia de tráfico acercándose.
El modelo GT-Line tiene un carácter más deportivo, con detalles en negro en la parte externa de la carrocería y llantas de 18 pulgadas. La butaca del chofer permite más diversidad de ajustes, con lo que la posición de manejo es aun más confortable. La tapicería es en cuero sintético y el volante esta forrado en cuero. Incorpora además, luces antiniebla y puertos USB en la segunda fila de asientos.
Al pasar al modelo EX, regresamos a un modelo que en su exterior, es mas parecido al LXS que al GT-Line. Cuenta con ventilación y calefacción en ambas filas de asientos, tapicería en cuero sintético, , techo panorámico, cargador inalámbrico para el teléfono móvil y sensores posteriores para apoyarnos en maniobras de estacionamiento.
El modelo GT encontramos un motor más potente. Se trata de un motor turbocargado de cuatro cilindros y 2,5 litros, combinado con una transmisión de ocho velocidades, dual-clutch, y palanquitas para cambio de marchas tras el volante, que nos brindan una sensación mucho más deportiva en el manejo. A esto contribuye además una suspensión sport, los frenos de mayor potencia y las butacas deportivas, más firmes y con apoyos laterales.
En este nivel encontramos además un buen número de opcionales entre las que podemos mencionar la pantalla táctil de 10,25 pulgadas con sistema de comandos por voz, incorporado; un sistema de audio Bose, de 12 pulgadas, controles electrónicos para ajustes en la butaca del pasajero delantero; control crucero adaptativo y calefacción en el volante.
Gracias a la tecnología inalámbrica, nos encontramos ante la posibilidad de una cabina más “limpia” de cables. En el caso de mi vehículo de prueba -Kia K5 GT-Line AWD– tuve un sistema de navegación que fue muy fácil de operar y preciso. También, pude mantener dos teléfonos móviles conectados simultáneamente gracias a una multiconexion Bluetooth.
El sistema UVO Telematics, me permitió establecer perfiles para más de un usuario, de modo que cada chofer del auto tuviera predeterminados la posición del asiento, los ajustes de los espejos retrovisores externos y las estaciones de radio favoritas.
Gracias a las nuevas funciones en el control de acceso, pude contar con encendido remoto y con un sistema para pre-aclimatar el vehículo a unos confortables 72F. Igualmente conveniente, el sistema de apertura manos libres del maletero, capaz de detectar la llave cerca, y abrir el compartimento posterior.
En términos de economía de combustible el Kia K5 que tuve para la prueba, rendía 26 por galón en la ciudad y 34 millas por galón en la autopista.
El Kia K5 que tuve para la prueba contenía un 55% de partes estadounidenses y canadienses, y un 35% de piezas de Corea. El motor y la transmisión fueron fabricados en Estados Unidos y el punto final de ensamblaje fue la planta de West Point en Georgia (EE.UU.).
El precio del Kia K5 arranca en los USD 23.590 y el modelo que tuve para la prueba, incluyendo opcionales, llegaba a los USD 31.300.
Si desea saber más sobre este u otros vehículos de Kia, por favor visite: www.kia.com





















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