Pequeño, potente, divertido. Con un cierto aire vintage, pero anclado en la modernidad. Con personalidad. Ágil, joven, dinámico. Difícil de describir con apenas un puñado de palabras. Es el FIAT 500 Abarth 2019, un vehículo que es parte de la primera generación, introducida en 2012 y que tuve oportunidad de manejar por unos días.
Si bien tiene la herencia del famoso Cinquecento, el Abarth da un paso adelante en Performance y conquista con su pedigrí italiano para recordarnos que la marca Abarth ha estado presente en las pistas del mundo por más de siete décadas.
Me gusta por lo urbano, porque simplifica mi vida y porque pese a que uno lo piensa como un vehículo pequeño, gracias a la distribución y uso del espacio, ofrece más posibilidades de las que uno calcula inicialmente… Y si, cómo negarlo, porque ofrece una conducción divertida.
Es un auto pensado para desplazarse por el tráfico de las ciudades sin inconveniente alguno. No hay puesto de estacionamiento en que no entre cómodamente y además, ofrece diversas opciones para personalizarlo al gusto, ya sea combinando colores o añadiendo accesorios.
Con sus dos puertas y cuatro puestos, es confortable en la primera línea de asientos y el acceso a la segunda pudiera ser un desafío dependiendo del tamaño de los pasajeros. En línea con el tema del espacio, la apertura del maletero es estrecha. Dicho esto, le comento que pude llevar tres cajas de tamaño mediano y dos pequeñas de las que vende Home Depot. Las pequeñas, ubicadas en el maletero, las entré echando hacia delante el asiento delantero del acompañante y abatiendo los asientos de la segunda fila, que al volver a su posición normal me permitieron ubicar dos cajas medianas sobre las butacas y una más, en el asiento del acompañante en la primera fila. Es cuestión de ingeniárselas…y el espacio aparece. En el modelo hatchback del FIAT 500c, el espacio es más generoso: 9,5 pies cúbicos, mientras que en el Cabriolet, es de 5,4 pies cúbicos.
https://www.youtube.com/watch?v=ppCmC6x6jnE
La cabina es amable, visualmente ofrece espacio y claridad, gracias a un diseño mas bien minimalista y práctico, en el que la funcionalidad y la estética combinan armoniosamente. Hay espacio para apoyar un par de bebidas y áreas pequeñas para colocar objetos en la consola central y en las puertas.
El FIAT 500c se ofrece en dos versiones -siempre de dos puertas-, hatchback y convertible. Los modelos se han simplificado con el paso de los años. Cuando el FIAT 500 llegó a Estados Unidos había más opciones. Hoy, hay tres: Pop, Lounge y Abarth.
Su motor MultiAir turbo de cuatro cilindros y 1,4 litros -considerando el peso de un auto subcompacto- es más que suficiente para que las aceleradas brinden alguna que otra emoción al volante. En el caso del Pop y del Lounge, entrega 135 caballos de fuerza y 150 libras por pie de torque, mientras que el Abarth, brinda 160 caballos de fuerza y 170 libras por pie de torque y la transmisión manual de cinco velocidades es estándar y la de seis marchas, automática, opcional.
El modelo base es el Pop. Calza llantas de aleación de 16 pulgadas, cuenta con apertura sin llave, luces anti neblina, asistencia en pendiente, cámara posterior, control de velocidad crucero, tapicería en tela, ajuste de altura para la butaca del conductor, asientos posteriores abatibles (50/50), volante forrado en cuero, pantalla central de siete pulgadas -ofrece información básica- y otra de cinco pulgadas y táctil, en la que gracias al sistema Uconnect de Chrysler hay acceso a más funciones de entretenimiento e información. También tiene un cobertor en el área de carga, sistema Alpine de audio, con seis parlantes; sensores para estacionamiento, controles por comando de voz, Bluetooth y dos puertos USB.
El modelo Lounge suma a la oferta anterior, detalles externos cromados, sensores posteriores para ayudar en maniobras de retroceso y estacionamiento, tapicería en cuero, calefacción en los asientos de la primera fila y radio satelital.
El tope de la lista lo ocupa el Abarth, más orientado hacia el desempeño, con un motor un poco más potente, suspensión y dirección deportivas, frenos de mayor potencia, calipers en color rojo, alerón trasero, sistema de escapes dobles -con el correspondiente sonido-, volante y selector de marchas forrados en cuero y sensores posteriores.
Por supuesto, hay opcionales. Quizás, el que más resalta es el paquete llamado 1957 Edition, que ofrece una selección especial de colores, techo panorámico, llantas de 17 pulgadas (Abarth), sistema de navegación y sistema de audio BeatsAudio. Siempre en el tema de la personalización, se puede elegir entre 11 colores exteriores: Brilliant Red, Luminosa Orange, Oliva Green Pearl, Colosseo Gray, Laser Blue Metallic, Mezzanotte Blue Pearl, Granito Grey, Pompei Silver, Vesuvio Black Pearl, Perla White Tri-coat y Bianco White Ice. Las combinaciones posibles para el interior, son nueve, casi todas a dos tonos
En el caso del Cabriolet, el techo de tela, se opera con el toque de un botón. De este sistema, me gusta que uno puede elegir abrirlo hasta la mitad o replegarlo totalmente sobre la parte trasera.
El modelo que tuve para la prueba -Abarth 500c 2019- ofrecía 24 millas por galón en la ciudad y 32 millas por galón en la carretera.
Mi vehículo de prueba tenia un 12% de partes de Estados Unidos y Canadá, 42% de México y 15% de Italia. El motor era de Estados Unidos, la transmisión de Japón y el punto final de ensamblaje fue en Toluca, México.
El precio del FIAT 500c Abarth que tuve para la prueba, incluyendo opcionales, llegaba a los USD 28.600.
¡Es un pequeño gigante que se desplaza por la ciudad con destreza y agilidad!
Si desea saber más sobre este u otros vehículos de FIAT, por favor visite: FIAT USA.








Deja una respuesta