Uno de los primeros crossovers –¡sino el primero!- que recuerdo haber manejado fue un Toyota RAV4. Era el modelo de primera generación conocido como XA10. Era compacto, con muy poquito espacio de carga, pero el hecho de sentir que andaba en el tráfico con la comodidad de un sedán, pero viendo todo “desde más arriba”, me convenció de que era uno de mis vehículos preferidos en aquel momento. Y para ser honesta, con el paso del tiempo, sigue estando –en su segmento- entre los que me gustan.
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El modelo de RAV4 2015 que me tocó hace unos días para la prueba no es rediseño completo ni trae muchas novedades, pero si cuenta con algunos retoques que lo mantienen al día, no sólo en materia de comodidad, sino también, de seguridad.
Y es que uno de los aspectos a mi juicio más relevantes de este modelo, es la revisión de la estructura frontal, con la idea de mejorar sus numeritos en la evaluación del Insurance INstitute for Highway Safety (IIHS).
Dentro del competitivo segmento de los crossovers, sigue siendo un modelo con buena demanda en el mercado. Su línea hace que el espacio interno sea cómodo, amplio, incluido el que se refiere a la zona de carga. A diferencia de aquella versión que me tocó para prueba hace ya unos cuantos años, este versátil RAV4 ofrece unos 73,3 pies cúbicos de espacio llevado a su capacidad máxima de carga, abatiendo las butacas posteriores. Si las dejamos en posición regular, el espacio es de 38,4 pies cúbicos. En este sentido me gusta además que el área de carga no me resulta muy alta –sobre todo cuando tengo que subir al vehículo algo pesado- y que en la versión de prueba (no se ofrece en todos los niveles) la puerta posterior fuese automática y no, únicamente manual.
Volviendo a la cabina, me gustaron sus líneas con algunos ángulos pronunciados. Le dan un aire más dinámico, más contemporáneo. En líneas generales todo está al alcance la mando y los controles –convencionales– son simples de operar, incluida la pantalla táctil y la integración del sistema de entretenimiento, navegación e información. Las butacas son firmes y en la segunda fila de asientos hay buen espacio para adultos.
El motor es un 2,5 litros, cuatro cilindros –única opción disponible- y la transmisión automática es de seis velocidades. El motor entrega 176 caballos de fuerza y 172 libras por pie de torsión y el consumo se ubica en el rango de las 23 millas por galón en la ciudad y 31 en la carretera. Si usted opta por un modelo AWD, los numeritos varían levemente ubicándose en 22 mpg en la ciudad y 29 mpg en la autopista.
Al acelerar y frenar, tiene un buena y sólida respuesta y en los trayectos en que probé el RAV4, en ciudad y autopista, se desempeñó a la perfección, con una transmisión que “enganchaba” bien las marchas, respondía suavemente y mantenía la cabina bien asilada del mundo exterior.
El Toyota RAV4 se ofrece en tres versiones: LE, XLE y Limited.
El modelo LE cuenta con llantas de acero de 17 pulgadas, acceso sin llave, aire acondicionado, control de velocidad crucero, espejos retrovisores externos plegables, volante telescópico al que también se puede ajustar la altura, asientos reclinables 60/40 en la segunda fila, cámara posterior, sistema de telefonía manos libres y sistema de audio con seis parlantes, posibilidad de CD y conexión USB.
Al dar el paso al XLE, las llantas de 17 pulgadas pasan a ser de aleación, se incorporan las luces antiniebla y espejos retrovisores externos con señal de cruce incorporada. También, se suma la posibilidad de techo panorámico y rieles para carga en el techo y detalles de comodidad como por ejemplo, control dual de temperatura, radio satelital y de alta definición, sistema de navegación (opcional) y puerta posterior automática (también opcional).
El Limited, por su parte, pasa a calzar llantas de aleación de 18 pulgadas, acceso y encendido sin llave, volante forrado en cuero, ocho ajustes posibles para la butaca del conductor, asientos frontales con calefacción y tapicería de cuero sintético.
Un sistema de audio de más alto nivel, incluidos más parlantes, es una de las opciones a las que usted puede acceder en el modelo Limited. También, disponibles, opciones como alerta de tráfico en punto ciego o desvío de la línea de manejo.
En materia de seguridad, el Toyota RAV 4 cuenta con frenos a disco antibloqueo, control de tracción y control de estabilidad, cámara posterior, bolsas de aire –incluidas las que son para las rodillas del conductor- y si se suma el paquete llamado Technology se pueden incorporar el alerta en punto ciego, el alerta de trafico posterior cruzado y alerta de desvio de la línea de manejo.
El Toyota RAV4 obtuvo, en las prueba de choque efectuadas por agencias del gobierno, cuatro de cinco estrellas en protección general, protección en caso de impacto frontal y cinco en impacto lateral. En las pruebas realizadas por IIHS la calificación fue “Good” (bueno) la más alta posible, en términos de protección de los ocupantes en diversas modalidades de impacto y también en lo que se refiere a fortaleza del techo.
El precio del RAV4 arranca en los USD23.680 y el modelo para la prueba –Limited AWD-, incluyendo opcionales, llegaba a los USD33.269.
Si desea saber más sobre este u otros vehículos de Toyota, por favor visite: www.toyota.com.
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